Grifo con sensores para ahorrar agua
Más grifos diseñados para ahorrar agua. Esta vez la ayuda no es visual, sino tecnológica. Esta vez no tienes que estar preocupado porque se te acaba el agua, directamente el grifo se cierra si no lo usas. La compañía responsable de este grifo ahorrador es Iqua.

El funcionamiento es muy sencillo. El grifo cuenta con unos sensores de movimiento que detectan las manos. De este modo, el grifo se abre automáticamente cuando las manos se colocan debajo y se cierra si las manos se retiran. Ya no más derroche de agua cuando nos cepillamos los dientes. Además, como no es necesario tocar el grifo, por lo que se ensucia menos y es más higiénico.

Además de la apertura y el cierre automáticos, el grifo diseñado por Iqua cuenta con una pequeña pantalla que indica la temperatura del agua y la cantidad de agua que se está usando. Este último dato apela a la conciencia medioambiental, aumentando la culpabilidad ecológica al mismo tiempo que aumenta la cantidad de agua gastada. Se pueden llegar a proponer, con este contador, divertidos retos, como gastar menos agua cada día. Se puede, por si llega el caso, optar por abrir el grifo de manera habitual por si se necesita llenar el lavabo de agua (algo poco ecológico, dicho sea de paso).

Otra ventaja es que el grifo nunca quedará goteando por haberlo cerrado mal. Basándose en el mecanismo de los secadores de manos que hay en muchos bares y restaurantes, este grifo es una gran ayuda para ahorrar agua sin ni tan siquiera tener que preocuparnos por ello. Muchas veces, la imaginación en el diseño es lo más importante a la hora de seguir criterios responsables con el medio ambiente y la sostenibilidad.

Elegante diseño, criterios sostenibles y ahorro de agua y dinero. El futuro de una vida sostenible pasa por inventos originales que hagan más cómoda la vida al usuario.