Huerto urbano: qué son y para qué sirven los semilleros

SemilleroPodemos llamar semilleros tanto a los pequeños espacios de tierra en los que se plantan semillas como al lugar donde éstas se guardan. Sin embargo, su acepción más común es la primera, y será en ella en la que nos centraremos.

Básicamente, su función no es otra que ayudar aque las plantas germinen y empiecen a desarrollarse de la mejor manera posible. Lo conseguimos proporcionando a las semillas, primero, y a las pequeñas plantas, después, las condiciones que necesitan para desarrollarse.

Tipos de semilleros

Los semilleros más de andar por casa, que pueden ser desde una simple huevera hasta una botella de plástico, papel de periódico o cualquier otro elemento reciclado, cumplen su función sin problemas si utilizamos una tierra permeable con turba y humus.

A su vez, los semilleros portátiles que se comercializan adoptan muy diversas formas y tienen diferentes tamaños, si bien suelen ser de material plástico de distinto grosor. Elegiremos unos u otros, fundamentalmente en función del tipo de plantas que vayamos a plantar, de lo que queramos moverlos y de la durabilidad que esperemos.

En realidad, casi cualquier recipiente puede ser un buen semillero. Bastará con seguir unos sencillos pasos para poderla utilizar al momento. Sólo habremos de agujerear la base de la caja para que drene, introducir la tierra e iniciar la siembra introduciendo la semilla a un centímetro de profundidad, separando los surcos alrededor de 4 ó 5 cm, sin más complicaciones.

Brotes
También es posible reservar un poquito de tierra para tener nuestro propio vivero, bien sea a modo de un mini invernadero donde tener los semilleros o simplemente dedicando un espacio a este uso. En todos los casos habremos de estudiar las condiciones que necesitan las semillas que vayamos a plantar para acondicionarlo del modo más adecuado.

Como dos ideas básicas tengamos presente que la tierra ha de conservar su humedad, pero no debemos encharcarla, y que que las semillas necesitan un sitio cálido. Además, por muy bien acondicionado que esté el semillero, lo ideal es plantar las semillas en época de siembra, pues toda condición favorable ayudará a la planta a que el cambio no sea demasiado brusco.

Utilidad de los semilleros

Si respetamos las condiciones mínimas para que la semilla prospere (tierra, riego, drenaje y temperatura), el semillero será todo un éxito. Independientemente de su tamaño y forma, el objetivo será el mismo: dar a la planta un lugar óptimo para crecer, hasta que llegue el momento del transplante.

Gracias a los semilleros pueden salir adelante plantas recién germinadas. Ello significa no sólo que ahorramos tiempo y ganamos en certidumbre a la hora de planear un determinado cultivo. Asímismo, al conseguir que sean viables la mayoría, utilizamos muchas menos semillas.

Otra de las utilidades del semillero es permitirnos colocar varias semillas en un mismo espacio, pues suelen ser de pequeño tamaño y no hay problema en sermbrar varias en un mismo espacio. Al ser portátiles, facilitan su traslado a lugares donde la temperatura sea la idónea, evitando heladas.

Los semilleros también nos brindan la posibilidad de sacar el máximo partido a las semillas, por lo que controlamos mejor la calidad, ya que será mucho más fácil saber cuál es su origen.

Por otro lado, con la ayuda de los semilleros podemos hacer coincidir la plantación con la época de siembra, ajustando los tiempos de crecimiento de las diferentes plantas, con lo que ganará en vigor y la cosecha será más productiva.

A ello también ayuda el poder hacer una selección de las plantas que se van a trasplantar y a su vez contribuyen a controlar las malezas, plagas y enfermedades y plagas.

Por último, al hacer más fácil que las semillas prosperen, cultivar un huerto será mucho más satisfactorio, pues seremos testigos del milagro de la vida desde el principio, desde la semilla. Todo un privilegio, sin duda.

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