París da un paso más para el abandono del coche

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Paris prohibe el dieselLa alcaldesa socialista de la capital francesa, Anne Hidalgo, ha hecho un anuncio revolucionario esta semana: París prohibirá circular a los coches diésel para dentro de 5 años. Se trata de una medida que forma parte de un plan para reducir la contaminación que pretende convertir el centro urbano en una zona semipeatonal.

Aunque la medida parece propia de un político recién llegado, que va a por todas, en realidad no es así, pues el problema del tráfico rodado ha sido un tradicional caballo de batalla de los gobiernos anteriores. En este sentido, la medida de Hidalgo no es sino un paso adelante para lograr un París cada vez más verde.

Si en un principio se trataba de “animar a la gente a comprar vehículos menos contaminantes y a los fabricantes a a detener la construcción de vehículos contaminantes”, según expresaban las autoridades locales, ahora el objetivo es directamente prescindir del coche.

De hecho, la alcaldesa, que el pasado mes de marzo se convirtió en la primera mujer en regentar la capital francesa, ha manifestado que su gobierno persigue el abandono del coche, sobre todo por parte de los parisinos:

Quiero el fin del diesel en París en 2020 y, si es posible, incluso en su zona periférica. Se trata de acelerar la transformación, con la participación del Estado. He comenzado erradicando en tres meses los vehículos diesel del parque móvil de la ciudad.

“Actualmente, el 60 por ciento de los residentes no tiene coche, mientras que en 2001 era el 40 por ciento. Va rápido”, se felicita Hidalgo, a partir de las conclusiones de una reciente encuesta elaborada por el instituto de sondeos Ifop, que también recoge una opinión pública favorable a estas medidas.

En concreto, el 54 por ciento de los parisinos apoya la prohibición total de los vehículos diésel en la ciudad. Y, no en vano, el Sena es uno de los ríos más contaminados del continente y París sufre un grave problema de aglomeración y polución atmosférica.

Apostando por la movilidad sostenible

En los últimos años, han sido múltiples los intentos de la municipalidad de conseguir un aire más puro. Entre otras iniciativas, se promociona tanto los parques con zonas verdes ajardinadas como la flora silvestre, que se deja crecer en los alcorques de los árboles y en cualquier otra zona donde no represente un problema.

Ciclista parisino
Además, se ha puesto en marcha un sistema de alquiler de coches eléctricos y, como estaba previsto desde hace más de un lutro dentro del denominado plan Grenelle Environement, se ha ido avanzando en la prohibición de los coches más contaminantes. Primero, prohibiéndolos por zonas y a día de hoy con planes para eliminar los coches diésel en un futuro próximo.

También se restringieron en determinadas zonas los coches especialmente contaminantes, como los todoterreno y los más viejos y, con ayuda del estado, se promociona la movilidad sostenible pagando hasta 40 euros al mes por ir al trabajo en bici dentro de un proyecto piloto a nivel nacional.

La gran novedad que supone el anuncio de la prohibición de los vehículos diésel es la fijación de una fecha. Hasta ahora, las intenciones eran buenas y el camino se había enfilado de un modo claro, pero no había fechas concretas de aplicación para este tipo de políticas más drásticas.

Con la decisión que demuestra la primera edil, puede hablarse ya de decisiones tomadas en firme. Tan sólo dentro de cinco años una capital tan importante como París dirá no al diésel. No a la contaminación y, por lo tanto, sí a la vida.

Hasta ahora, los pasos avanzados han servido para ir analizando los resultados con el objetivo de convertir los pasos titubeantes en decididos. A partir de ahora, sólo valen los pasos de gigante. Sobre todo, teniendo en cuenta que la ciudadanía apoya las medidas. Todo un ejemplo de ciudad inteligente.

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