Ryan Hickman, el niño que hace dinero reciclando

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Este peque es mucho peque. Responde al nombre de Ryan, tiene 7 años y lo suyo es reciclar a lo grande. Hasta tal punto es así que, ahí donde se le ve, con su gorrita y su aspecto de pillín, ha conseguido crear una empresa recicladora de lo más rentable.

La dirige y lleva su nombre, la Ryan´s Recycling Company, pero lo más interesante es remontarnos a sus inicios. Porque este niño no solo ha hecho historia, sino que también la tiene como empresario.

Quiere comprar un camión enorme

Un pequeño gran empresario que se lanzó a reciclar a los tres años de edad. Su pasión, casi obsesión, se despertó cuando sus padres lo llevaron a un centro de reciclaje.

Suponemos que no habrá sido solo cosa suya, lógicamente. Fueron sus padres los que le aleccionaron contándole la importancia de reciclar para cuidar el planeta.

Aquel bla bla bla no quedó en nada. Muy al contrario, la fantasía del pequeño se puso en marcha y empezó a idear un plan perfecto: separando la basura podría salvar a los animales, por lo que siente devoción.

Lo de ganar una pasta gansa, que es lo que finalmente está logrando, era algo secundario para el pequeño. Aunque lucrarse es una manera estupenda de poder ayudar a esos animales que tanto ama, sin duda.

Sus comienzos, sin embargo, no fueron fáciles. Empezó por lo que tenía más a mano, la basura de su casa, y también contó con la colaboración de los vecinos.

Su intención era tan inocente y bonita que resultó clave para que cada vez hubiera más personas dispuestas a colaborar y, con ello, a hacer lo propio con los animales y el planeta.

Así ha sido como, gracias a esta imparable dinámica impulsada por la solidaridad y la gracia salerosa de Ryan, el negocio va viento en popa.

Sus cifras son sobresalientes: ha recogido ya más de 200 mil envases, sobre todo latas y botellas, lo cual le ha reportado alrededor de 21 mil dólares. Un dinero que está guardando, quizá para ayudar a los animales, para pagar su universidad en el futuro o para hacer crecer la empresa.

Esta última opción es la que prefiere el pequeño, que tiene planes de lo más ambiciosos. Si reúne el dinero suficiente ha explicado a sus padres y también en numerosas entrevistas que le gustaría comprar un camión para mejorar su rendimiento.

¿Y sus padres, cómo lo ven? Son más conservadores, y prefieren que guarde su dinero para pagar sus estudios, pero el pequeño tiene sus propias ideas, y no deja de soñar con hacer crecer la compañía.

Su sueño, pasar de una recolección de andar por casa a una recolección a gran escala, que le permita recoger envases al por mayor. ¿Su intención? La misma que la que le motiva a vender otros objetos con mensajes ecológicos, que animan a la gente a cuidar el planeta.

Ryan-Hickman-en-el-show-de-Ellen
El hecho de que sea un niño el que lo pida, demostrando tener las ideas mucho más claras que las de la mayoría de los adultos es un arma de marketing que está dando unos resultados fabulosos.

Sobre todo, además, porque Ryan es una personita de acción, que no solo hace dinero con lo que recicla y vende, sino que además pone su grano de arena a la hora de mantener limpios los océanos. Un auténtico personaje, en suma, que ha protagonizado momentos muy divertidos en programas de máxima audiencia, como el show de Ellen DeGeneres.

Por cierto, las ganancias de las zapatillas que vende están destinadas a la fundación Pacific Marine Mammal Center, por lo que también está empezando a salvar a los animales.

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