Calor y frío sin necesidad de electricidad


Mientras el precio de la electricidad siga subiendo y se produzca, la mayoría de ella, desde fuentes sucias que emiten gran cantidad de dióxido de carbono a la atmósfera, seguirán surgiendo tecnologías innovadoras que se convierten en soluciones eficientes, respetuosas con el medio ambiente y, a la larga, rentables para el usuario o al empresa que invierta en ellas.

Es el caso de la empresa ClimateWell, que ofrece soluciones de climatización para interiores con capacidad para almacenar energía y usar el agua para refrigerar la casa y para proporcionar agua corriente caliente sin necesidad de electricidad. Según sus responsables, una familia media puede ahorrar entre cien y doscientos euros al mes, además de dejar de emitir a la atmósfera unas quince toneladas de dióxido de carbono por año.

Ofrecen diferentes tipos de instalaciones, según sea para una vivienda unifamiliar, edificios residenciales, centros comerciales o industrias. La instalación no es complicada: unos paneles en la azotea del edificio proporcionan la energía necesaria para calentar o enfriar el agua que se distribuye por todo el edificio.

Para un mejor control de la climatización en el interior del edificio, en habitaciones y salas, se puede recurrir a suelos radiantes, canalizaciones de aire o serpentines (unos tubos diseñados especialmente para transportar y mantener la energía de una forma más eficiente).

Pero la verdadera y revolucionaria tecnología es la solución innovadora para almacenar la energía usando sal, la tecnología de absorción de Triple Estado, de modo que almacena energía y suministra frío y calor de día y de noche. Es, pues, un sistema que puede reemplazar al convencional aire acondicionado y a instalaciones que proporcionan calor alimentadas por fuentes de energía no renovables.

La clave se encuentra en dos tanques, uno que contiene agua y otro que contiene un tipo especial de sal, y en la diferencia de temperatura y de propiedades físicas de ambos que crea una especie de bomba de calor. La tecnología está ahí. Ahora sólo hace falta utilizarla.

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