
El cilantro es mucho más que una especia o que una hierba para dar sabor a los platos. Según indica la ciencia, podría purificar el agua que bebemos de una manera sencilla, natural, económica y verde. Su capacidad para limpiarla de metales pesados (el plomo o el níquel) la convierte en una alternativa a los costosos métodos convencionales, como los filtros de carbón activo.
La gran ventaja del cilantro es su accesibilidad, tanto a la hora de conseguirlo en la naturaleza como en nuestro propio hogar, pues su cultivo es fácil incluso en una maceta. Lógicamente, también puede comprarse, si bien lo que se pretende con su uso es ponerlo al alcance de personas con pocos recursos, por lo que adquirirlo no sería la idea.








