Nuevo escándalo con los diésel: Talleres españoles que retiran filtros

Motor diesel
Con el colosal fraude de Volkswagen, el punto de mira se centra en los diésel y salpica a todo el sector. Era inevitable, sobre todo teniendo en cuenta las debilidades de los motores diésel y la caída de precios de la gasolina.

Aunque siempre hay algunos que salen ganando, por ejemplo Toyota, Honda y Renault, los únicos que han mejorado sus cifras de ventas de coches diésel, son muchos los analistas que hablan de la muerte del diésel. Y ahora, cuando no hace ni dos semanas del fraude del fabricante alemán, en España se descubre una red de talleres que retiraba los filtros antipartículas (FAP) para evitar su sustitución.

Talleres fraudulentos

Si el fraude de Volkswagen se centraba en engañar a los controles de emisiones, el de estos talleres hacía lo propio. En su caso, se procedía a eliminar los filtros antipartículas para no tener que realizar su sustitución mediante una manipulación del software que permitiera pasar la ITV.

De un modo más casero y con la colaboración de los conductores, sí, pero a fin de cuentas hay demasiadas similitudes. En ambos casos el resultado es una contaminación a mansalva con un diésel descontrolado por motivos puramente económicos.

Esta vez, se persigue el objetivo de ganar y ahorrar un buen dinero por parte del taller y de los propietarios del vehículo, respectivamente. Y el resultado es un supuesto delito ambiental que también atenta contra la salud pública.

Además de superar los niveles de polución que marca la normativa, se denosta la única tabla de salvación a la que estaba agarrándose el diésel: la madurez de mercados como el alemán, británico, francés o español. Visto lo visto, y lo que todavía queda por ver, el panorama pinta negro y la imagen del diésel queda muy deteriorada.

Por un lado, a la hora de decidirse, el consumidor prima antes la economía que la ecología y, hoy por hoy, aún con la rebaja del precio de la gasolina, los diésel consumen menos.

¿Pero, la crisis de Volkswagen ha sido un golpe letal para el contaminante diésel? Que de media contamine hasta cuatro veces más que un coche de gasolina es un problema que difícilmente va a resolver si sumamos nuevas estafas, entre las que se encuentran escándalos que van más allá del gigante alemán.

Las dimensiones del fraude

Por lo pronto, las fuerzas de seguridad han detenido en la autonomía madrileña a responsables de ocho talleres acusados de manipular vehículos diésel en el sentido apuntado.

Coche diesel
La operación sigue abierta. Los investigadores sospechan de más de 80 talleres en diferentes puntos de España, pero por sus características, mucho me temo que las dimensiones de la estafa podrían ser mucho mayores. Y no solo en España.

Eso sí, la sustitución del filtro es un capítulo que merece especial atención, pues su coste asciende a unos 1.200 eurazos, un precio a todas luces prohibitivo que si bien no justifica este fraude, sí lo explica y propicia.

Es una avería que se conoce, pero no siempre se tiene en cuenta cuando se adquiere un diésel, en muchos casos por este tipo de fraudes, que circulan de boca en boca. ¿La solución? Optar por coches de gasolina o eléctricos. O, todavía mejor, por el transporte público.

Los filtros FAP se sitúan en el tubo de escape y su función es retener las partículas de residuos sólidos que generan los motores diésel. En caso de tenerse que reparar o sustituir se deben abonar esos 1.200 euros.

La investigación ha descubierto que los detenidos lograban engañar a los métodos de diagnosis de la ITV mediante reprogramación de los vehículos. De este modo, los coches manipulados no registraban un aumento de emisiones nocivas del coche.

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