Pelotas de golf hechas con cáscaras de langosta


Pasa el tiempo e investigadores y diseñadores demuestran al mundo que cualquier objeto que use el hombre es susceptible de fabricarse de forma que pueda ser biodegradable. Para algunos, la risa es una característica propia del ser humano y lo distingue de los demás seres vivos. Pero el ser humano también puede considerarse la única especie del planeta que genera toneladas de desechos que perduran por décadas y, a veces, siglos. Así que, ya que los desechos se van a seguir produciendo, al menos, que sean poco o nada dañinos para el medio ambiente.

Esta vez el nuevo diseño se ha creado para algo tan aparentemente anodino como las pequeñas pelotas de golf. En realidad, ¿cuántas de estas pequeñas pelotas quedarán contaminando los campos lanzadas por jugadores que dan un mal golpe? El caso es que investigadores de la Universidad de Maine, en colaboración con el Instituto de la Langosta, el profesor David Neivandt, de la escuela de Ingeniería Biológica y Química de dicha universidad, y uno de sus estudiantes, Alex Caddell, han desarrollado una pelota de golf biodegradable elaborada con conchas de langosta. La pelota está diseñada especialmente para que los aficionados al golf practiquen este deporte en los cruceros.

Aunque las bolas biodegradables de golf ya existen, éste es el primer diseño que se hace con cáscaras de langosta aplastadas, es decir, con un material de desecho. Material biodegradable y reutilización de un desecho: doblemente ecológico, por tanto.

Se usa, así, un subproducto sobrante de la industria conservera de langosta que, en la actualidad, acaba en los vertederos. Además, fabricar pelotas de golf de este modo no supone que sean más caras. Actualmente, las bolas biodegradables de golf se venden en tiendas especializadas por menos de un dólar. La materia prima para fabricarlas es barata y, por tanto, el producto final, también.

Caddell, jugador de golf, dice que las bolas funcionan de manera similar a las de toda la vida, tienen un aspecto similar, son blancas y con hoyuelos, y se pueden golpear tanto con palos de madera como de hierro. Y vuelan magníficamente, remacha. Además, éste es uno de los usos que se le puede dar al material, pero seguro que hay más.

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