Casas de paja


Es inevitable acordarse del cuento de los tres cerditos. Uno de ellos, construyó su casa de paja y el lobo sólo tuvo que soplar y soplar para derribarla. Pero el mundo real no es cuento y las casas de paja se construyen en diversos lugares del mundo. Es una construcción ecológica que está viviendo un verdadero boom en algunos países de Europa. En Francia, sin ir más lejos, existen ya unas setecientas. Incluso existe una red de profesionales y asociaciones que desarrollan esta poco usual técnica de construcción, que fue importada de Estados Unidos. También en España comienzan a construirse (de nuevo) casas de paja.

Sus defensores comentan que tiene algunas ventajas. La primera, el precio. El sistema requiere una reducida inversión, necesitan poco mantenimiento y duran muchos años. Para aprender la técnica, muchos voluntarios ayudan a alguien que esté construyendo una y aprenden sobre el terreno. Después, construirán su propia vivienda. También es muy interesante para los que investigan nuevas formas de construcción ecológica.

En Francia, se ha construido toda una aldea ecológica donde hay casa de cáñamo y de madera. Se utilizan balas de paja (bloques compactados con forma de sillar) para rellenar la estructura de madera. Es un material ecológico -proviene de la tierra y no hay que tratado de ninguna manera-, en muchos casos, cercano, al poder adquirirlo en las cercanías si hay campos de cereal, y muy barato. Pero construir con paja ofrece otros beneficios. El principal, que se usa un material que, de otro modo, sería quemado, emitiendo dióxido de carbono a la atmósfera.

La estructura de muros se recubre con barro de modo que las paredes sean resistentes al fuego y aislen de manera adecuada. Frío en verano y calor en invierno. Hay diferentes técnicas para adaptarse a las condiciones climáticas del lugar. También se pueden rellenar los huecos con arena y grava. Cualquiera, con un mínimo de ayuda, puede construirse una casa de estas características.

Lo cierto es que no es nada nuevo. Hace siglos ya se utilizaba esta técnica. Eran las casas de adobe, mezcla de barro y paja. En muchos pueblos de la fría estepa castellana, muchas de esas casas aún se mantienen en pie. A alguien se le ocurrió que no era una buena idea, que era mejor usar ladrillos y cemento. Quizá temía que viniera el lobo.

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