Las oficinas del futuro: reutilizar y vuelta a la naturaleza

Twitter oficinas
La actual presencia de la naturaleza en el espacio de trabajo es básicamente testimonial, por lo común a través de esa plantita que tenemos sobre la mesa y de un fondo de pantalla maravillosamente verde, tan rico en pixeles como pobre en clorofila. Y, sobre todo, una triste realidad comparado con la moda que llega, y que ya empieza a marcar tendencia.

La idea es sencilla: se trata de convertir las oficinas en un espacio mucho más cercano a la naturaleza por distintas vías: desde buscar la entrada de la luz natural a través de mayores ventanales hasta lograrlo primando los espacios diáfanos, sin tabiques y con espacios de reunión tambíen más informales, en los que materiales naturales se mezclan con la presencia de plantas, de materiales naturales pueden ser reciclados.

Las empresas del sector de la tecnologias de la informacion y otras que también necesitan cuidar el ambiente de trabajo para que el personal sea creativo han sido pioneras en este sentido. Por ejemplo, Twitter ha instalado viejas cabañas de madera en determinadas zonas comunes de su sede central de San Francisco para inspirar a sus trabajadores.

Menos puestos físicos

Reducir los puestos físicos y reutilizarlos, es decir, usarlos distintos empleados en función de sus horarios es una de las novedades, lo que supone ahorrar espacio y mobiliario. Por otro lado, la eliminación de despachos sigue la misma filosofía, y tanto en el caso de los trabajadores como de los ejecutivos su ubicación dependerá del tipo de trabajo que hayan de hacer en cada momento.

Así, en función de sus necesidades (llamar por teléfono, escribir, fotocopiar, reunirse, etc.) se utilizarán unos u otros espacios de la oficina o incluso se saldrá de ella. Por otro lado, esta democratización del espacio obedece a una flexibilización del organigrama y de un mayor fomento de las relaciones horizontales, de igual a igual en toda la empresa.

La oficina del futuro
La valoración de los objetivos conseguidos (valorar resultados) por encima de las horas que se está calentando la silla es una filosofía que también está empezando a cambiar los entornos de trabajo en este sentido. A su vez, se empiezan a aprovechar espacios que antes no se utilizaban, como las terrazas o azoteas para convertirlas en espacios verdes ideales para hacer un break y, en suma, para potenciar la productividad y la satisfacción laboral de los trabajadores.

Un jardín en la azotea

Esta movilidad, obviamente, está relacionada con la tecnología y la movilidad, así como con una arquitectura distinta. Poder acceder a la información que se necesita desde cualquier lugar, trabajar con el portátil, sacar partido al smartphone o a cualquier otro dispositivo móvil es lo que permite un mayor movimiento. Incluso acceder a áreas verdes creadas de forma expresa para que los trabajadores puedan desconectar y oxigenarse mientras trabajan o hacen reuniones informales que puedan resultar provechosas para potenciar la creatividad.

Silla director sobre cesped
El teletrabajo es otra tendencia en auge que permite una gran libertad al trabajador para hacer de su oficina un sayo, parafraseando la famosa frase. En este sentido, la huella de carbono es mucho más reducida, pues se evita el transporte.

En algunos países se potencia el uso del medios de transporte eco-amigables pagando dinero contante y sonante. Es el caso galo, por ahora una prueba piloto que a su vez se inspira en el modelo belga, pero con vocación de continuidad. En ambos países se promociona la movilidad sostenible subvencionando a quienes se suban a la bici para acudir al trabajo. En concreto, se les paga 0,25 euros por kilómetro recorrido, con un máximo de 12 kilómetros, lo que se traduce en un total de 40 euros al mes.

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