Casas ecológicas inteligentes

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Casa inteligente
El bienestar y confort domésticos son compatibles con los gestos eco-amigables y aunque, por otra parte, una casa ecológica puede prescindir por completo de las nuevas tecnologías, lo cierto es que la domótica nos brinda un sinfín de oportunidades para conseguir un hogar más sostenible, en especial un mayor ahorro energético.

¿Que la domótica es cosa de minorías, algo que sólo se ve en las películas y en algún que otro documental? Las nuevas tecnologías están llegando hasta donde no imaginamos, y a menudo están en nuestro hogar incluso sin que hayamos reparado en ello. La combinación entre ingeniería enfocada a la nanotecnología, las funcionanlidades de los modernos electrodomésticos, grandes y pequeños, la popularización de los dispositivos móviles y gadgets de todo tipo han convertido en realidad cotidiana lo que nos parecía de ciencia ficción.

En efecto, Big Data no se anda con chiquitas, y mucho menos su largo tentáculo que todo lo alcanza, sobre todo en cuestiones de domótica, el Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) ese universo de sensores interconectados que nos controla y nos da la libertad al tiempo, que nos permite ahorrar energía y al mismo tiempo gastarla. Sin embargo, pese a sus grandes avances a muchos parecernos cosa del futuro, cuando está más cerca de lo que creemos.

Ahorrar energía y recursos

En efecto, las viviendas ecológicas inteligentes permiten un bienestar a la carta, y un menor gasto energético y controlar un sinfín de aspectos más. Y es que la tecnología nos ayuda a controlar que todo esté en orden en casa, además de ser de gran utilidad para ahorrar energía y hacer un uso razonable de recursos tan valiosos como el agua.

Domotica
Sin ir más lejos, los sensores de humo o de gas nos permiten captar si algo va mal, y lo mismo cabe decir de las luces que se encienden durante un tiempo determinado, gracias a un temporizador o aquellas otras que lo hacen justo cuando abrimos una puerta o, pongamos por caso, cuando nos acercamos a una determinada zona, simplemente porque se activa un sensor de movimiento.

También hay otras muchas posibilidades de hacer un uso de los sensores en favor de la sostemibilidad. Pueden registrar la temperatura, encender y apagar las luces en función del nivel de luz natural que haya y enviarnos información que podemos consultar a través de nuestro smartphone, tableta, ordenador o desde cualquier otro teléfono si disponemos de las claves necesarias para el acceso.

Vigilancia remota

Las cámaras web que facilitan la vigilancia remota también pueden ayudarnos a mantener el control desde la distancia, sin necesidad de desplazarnos, con lo que también pueden contribuir a aligerar la huella de carbono.

Encontraremos automatizaciones adaptadas a las más distintas necesidades que se activan mediante conexión multidispositivo. Además, gracias a la activación de la calefacción o del aire acondicionado vía remota es posible ahorrarse un buen dinero activándolo antes de llegar a casa sólo en caso de necesitarse, en lugar de confiar en un temporizador o programación que funcionan por defecto, sin permitir una personalización.

Igualmente, los sensores fotoeléctricos que controlen la temperatura son muy interesantes para que la casa esté en siempre fresca o todo lo contrario. Regularemos la temperatura con toldos que funcionan gracias a células que los desplieguan o enrollan, y las persianas también pueden subir y bajar de forma automática, en función de uno u otro tipo de programación. Asimimso, las lavadoras de clase A + no sólo pueden sumar pluses para ser eficientes, sino que además su funcionamiento inteligente puede reprogramar en función del peso que tenga la ropa introducida en el tambor.

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