Derivados del petróleo en los productos de higiene
El petróleo no sólo es perjudicial para el medio ambiente por su uso como combustible para el transporte. Se usan productos derivados del petróleo para producir plástico, fertilizantes o productos cosméticos.

En este último caso, el de los cosméticos, es difícil encontrar cremas, jabones, antiarrugas, hidratantes, etc., que no contengan, aunque sea un poco, de petróleo. Según un estudio elaborado por la organización ambiental estadounidense Environmental Working Group, muchos productos cosméticos y más de la mitad de los jabones para bebés contiene algún químico procedente del petróleo que, en algunos casos, además, resultaba cancerígeno.

El estudio denunciaba especialmente un compuesto llamado 1,4-dioxano, un químico presente en bastantes productos cosméticos. En Estados Unidos, un 22% de los productos cosméticos y para el cuidado de la piel que se venden contienen 1,4-dioxano, un compuesto cancerígeno.

Pero hay otras sustancias potencialmente peligrosas. El 80% de los productos cosméticos puede estar contaminado con uno o más químicos cancerígenos. Los compuestos químicos más usados por la industria cosmética son el dióxido de hidroquinona, el etileno, el formaldehído, nitrosaminas, hidrocarburos aromáticos policíclicos y la acrilamida.

En cuando al 1,4-dioxano, se presenta, sobre todo, en las cremas alisadoras para el cabello y en los tintes, ya que casi todas las marcas lo usan. Pero también más de la mitad de los jabones para bebé del mercado.

Bloquean los poros de la piel

Pero puede haber otro peligro en este tipo de químicos. Cosméticos como algunos limpiadores de piel, cremas hidratantes o antiacnés evitan la humedad de la piel y, en ocasiones, bloquean los poros, por lo que no permiten la transpiración natural del cuerpo y producen, como mínimo, espinillas y granos.

Derivados del petróleo en los productos de higiene
También se usan derivados del petróleo para crear fragancias en lociones, champús y otros productos cosméticos. A veces, se mezclan cientos de sustancias químicas para producir el olor que desea el diseñador de fragancias. Es, en cierto modo, como echarse petróleo encima. Uno de cada cinco adultos está potencialmente expuestos todos los días a químicos cancerígenos presentes en los productos de cuidado personal.

Quien use este tipo de cosméticos, se arriesga a sufrir alergias, irritación, quemaduras o caída del cabello. Ya sabéis cuál es la solución: usar productos naturales y ecológicos.