
Una Navidad más ecológica no tiene por qué ser menos divertida. Aún a riesgo de pecar de cursi, lo que cuenta en estas fechas es el espíritu navideño, sin menoscabo de que podamos disfrutarlas a lo grande, sin perdernos los tradicionales regalos, momentos únicos alrededor de una mesa llena de buena comida o una decoración que nos haga sentir toda su magia.
Eso sí, las compras sin fin no son necesarias. El consumo está reñido con el consumismo, y la razón es sencilla: la necesidad, dentro de lo razonable, no es compatible con el despilfarro, y llegados a este punto lo ecológico tampoco casa, de ninguna de las maneras.
SEGUIR LEYENDO «Trucos para no caer en el consumismo navideño»








