Chuck Norris, listo para luchar contra Monsanto

Chuck-Norris glifosato
La fama sirve para ganar dinero, muuucho dinero, qué duda cabe, pero también da una fuerza mediática increíble que puede utilizarse para alertar de peligros o para denunciar situaciones en plan altruista. Justamente, es lo que acaba de hacer el célebre actor estadounidense Chuck Norris mostrándose escandalizado por los riesgos que supone para la salud el herbicida más popular del mundo, fabricado por Monsanto.

El actor se despacha bien a gusto en un artículo publicado en WND Health, una revista especializada en salud donde suele escribir sobre problemas de salud pública como el tabaquismo o el abuso de pesticidas. Más que un artículo, sus palabras son una carta abierta a la multinacional química que critica duramente los peligros asociados al herbicida conocido como Roundup.

En este caso, el enemigo no puede combatirse a golpe de Chun Kuk Do, su particular manera de practicar artes marciales, ni tampoco corriendo a balazos al contrincante. Esta vez, la amenaza está donde menos lo esperas, se lamenta el actor, convencido de que el uso intensivo de glifosato (su principio activo) está causando problemas a las plantas, a los animales, e incluso a los seres humanos.

El enemigo invisible

Mientras la transnacional asegura que los riesgos son mínimos, van acumulándose las pruebas que demuestran todo lo contrario. No sólo puede dañar gravemente el riñón sino causar infertilidad y provocar tumores a consecuencia de inflamar el sistema celular.

¿Pero, qué táctica usar, cómo ganar? Como dice Norris, «el problema es que la amenaza no es clara ni tampoco las acciones que debemos tomar para enfrentarlo. Es lo que complica tanto que evitemos usar eso que nos es tan tóxico«, dice.

Avion pulveriza pesticidas
A nivel institucional, la protección también brilla por su ausencia. El actor denuncia en su artículo que el gobierno de Estados Unidos -y, en general, otros gobiernos-, confía la seguridad de ese ingrediente basándose en estudios proporcionados por el mismo Monsanto. Lógicamente, en ellos se considera que los riesgos son «insignificantes», cuando se trata de un herbicida tremendamente polémico, que ha hecho poner el grito en el cielo a científicos interesados en valorar su peligro. Por su parte, Norris expresa su miedo ante este enemigo invisible:

Pero tengo una sensación incómoda al escuchar expresiones como ‘riesgos insignificantes’ o ‘pruebas insuficientes’, cuando el tema es el impacto potencial y la proliferación continua de un compuesto sintético siempre presente que todavía tiene que ser objeto de un estudio amplio e independiente por parte del Gobierno de EE.UU.

Sin embargo, las cosas podrían cambiar en breve, pues Agencia de Protección Ambiental está determinando si su uso debería limitarse o suspenderse. Aprovechando la coyuntura, Norris afirma que «deberíamos estar atentos», pues el glifosato está siendo sometido a un registro estándar y se trata de un momento crítico.

¿Somos todos conejillos de indias?

El actor no es el primero en criticar la inseguridad de estos productos, agravada por la política de la compañía de fertilizantes, que silencian sistemáticamente los efectos dañinos de sus productos. Además de las protestas de organizaciones ecológicas, también desde los laboratorios se lleva a cabo una lucha sin tregua que, sin embargo, tiene una escasa repercusión mediática.

Según un reciente estudio reciente del profesor Gilles -Eric Séralini publicado 14 de febrero 2014, ha quedado obsoleto el sistema de homologación de los productos tóxicos agrícolas como pesticidas, herbicidas y fungicidas, pudiendo ser en realidad hasta mil veces más tóxicos de lo que creíamos.

En una entrevista concedida al programa «Terre à terre» de France Culture, el líder de la investigación afirma que el problema no está sólo en el principio activo, sino en las moléculas añadidas para reforzar su efecto. Serían esos adyuvantes (residuos de petróleo, gas, detergentes o grasas animales oxidadas) los que multiplican su toxicidad, algo que ocurre con el glifosato pero, sobre todo, con la formulación final, cuyo resultado es el famoso Roundup. Sin duda, es difícil luchar contra un enemigo así. Pero, ojo, porque como dicen las buenas lenguas sobre este luchador nato, Chuck Norris no duerme, espera…

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