Hamaca de árbol hecha con bolsas de plástico trenzadas


Esto no es ingenioso, sino lo siguiente. Convertir en una hamaca de árbol un montón de bolsas de plástico de esas que se amontonan en casa o acaban en la basura es todo un inventazo, práctico, original y tan divertido como relajante.

¿Pero, cómo lograrlo? Tal y como ves en la fotografía, simplemente trenzándolas, si bien han sido necesarias unas buenas bobinas de cuerdas para poder crear una red en toda su extensión, con el objetivo de que le dé una mayor seguridad. O, lo que es lo mismo, para que puedas sentarte con toda comodidad, relajándote por completo, sin estar pensando si aguantará el peso, si no lo aguantará…

La mejor manera de aprender a hacerla es seguir el paso a paso que su mismo creador indica en la red, pero básicamente podemos decir que además de las mencionadas cuerdas de nylon y otros materiales, y de las imprescindibles bolsas, colgarla precisará de unos trozos de madera para colgarlas del árbol en cuestión o de cualquier otro lugar.

Si el material es reciclado, mejor que mejor

Lógicamente, el resultado será mucho más ecológico si el material que hemos conseguido ha sido reciclado o reciclable, tantos las bolsas como las cuerdas o las mismas maderas. Además, no puede olvidarse esto tratándose de una hamaca para disfrutar en plena naturaleza, en sí se trata de un artilugio que invita a disfrutar el verde, el azul celeste, el aire puro, la rica sombra, el paisaje, el trinar de los pájaros. En suma, el murmullo de la vida que bulle entre árboles y arbustos en pleno campo o en tu jardincito. Porque, y esta es otra ventaja de la hamaca, es de quita y pon, portátil y plegable… ¿Qué, te animas a hacerla?

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